Hemeroteca 2016

La voz íntima de la viola de gamba
La voz íntima de la viola de gamba 08-08-2016 Festival Camino de Santiago

Organizado por la Diputación de Huesca, la iglesia del Carmen de Jaca acogió Les Voix Humaines, tercero de los conciertos celebrados dentro de las bodas de plata del Festival Internacional en el Camino de Santiago. En intimidad, con una cuidada puesta en escena a la luz de las velas, en claroscuro para la meditación y sólo con su singular viola de gamba de siete cuerdas, Jordi Savall compartió desde su instrumento la infinidad de registros que pueden abarcar todos los momentos de nuestra voz. Y para ello no hizo sino empezar con una sonoridad casi primitiva, el virtuosismo del Prélude en re menor de Karl Friedrich Abel, para continuar con la Allemande de la quinta suite de Bach, un listón en lo más alto para situar todo lo que iba a venir después: otra noche única, telúrica y mágica de la mano de este intérprete universal.

En su Harmonie Universelle, Marin Mersenne nos avanzó ya en 1637 su particular tratado sobre la importante relación entre la viola da gamba y la voz humana. Para Savall, Les Voix Humaines es el modelo del soneto más bello, susurros que sirven para comparar viola y cuerdas vocales: "El título del concierto es por una referencia a Marin Marais (ca.1656-1728) y por tratarse también de una forma de acercarse al espíritu de la voz humana a través de la música, de hacer sentir también que muy a menudo lo esencial no es la música que nos sorprende por su volumen o cantidad, sino por su intimidad", destacó Jordi Savall.

"Con la intimidad logras entrar en lo más esencial del ser humano. Todas las cosas que compartimos con las personas queridas se dicen suavemente, casi susurrando, y la viola de gamba es el instrumento más perfecto para esta forma de dialogar. No son las piezas más virtuosas, sino las más entrañables, las que conservan este nivel de intimidad y profundidad en las relaciones, de sensibilidad". En esta dinámica, el directo de Savall se adueñó de timbres. Sainte-Colombre dio paso a los matices sinceros —pizzicato incluido—, a los desgarros del alma, y junto a él, en armonía de contraste, a las improvisaciones de otra vez Bach, adueñando de asombro y pasión a los asistentes congregados que abarrotaban la iglesia.

Juego con las cuerdas graves para que Savall nos comunicara, íntimo y subterráneo, su concierto de cuerpo y corazón, interpretando de nuevo a Marin Marais en lo más profundo de la mano de sus Muzettes y La Sautillante, brillante, única y polifónica. El bloque de Tobias Hume y su Musicall Humors dio paso a un poderoso álbum de contrastes y ritmos, con todos los matices en A Souldiers March, a la que siguió Harke, harke en perfecto ‘col legno' —en italiano, ‘con la madera'— arco sobre cuerda, intimidad sobre transparencia.

A esta magistral lección de sinceridad de Savall le siguieron los nuevos tonos. El recuerdo de la cuerda pulsada del laúd se adueñaba de la iglesia del Carmen de Jaca. Con sus diversas afinaciones, era el momento de Ferrabosco, Ford y Playford para Lessons for the lira-viol. Los anónimos del Manchester Gamba Book posibilitaron a Jordi Savall el más difícil todavía, en originalidad y color musical: cuarta y quinta cuerdas cruzadas incluidas cual bordón. Y de ahí el sentir y el flotar en el mágico mundo de la música antigua. Qué gran regalo la visita de Savall para estas bodas de plata desde la Jacetania. Que recuerdo y qué eco para los veinticinco años.