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Los XXI Premios Félix de Azara recaen en trece proyectos que miran por la conservación del medio natural y la vida rural
Maribel de Pablo con el jurado y las imágenes ganadoras. P. OTÍN Maribel de Pablo con el jurado y las imágenes ganadoras. P. OTÍN 18-12-2018 Félix de Azara

Con el XXI Galardón Félix de Azara, la DPH ha dirigido su mirada al papel que juega para la provincia el ámbito de la investigación y, en concreto, las cuevas heladas desde el punto de vista científico y hoy ven premiada su labor comunidad educativa, fotógrafos, investigadores, autores, profesionales de la comunicación, empresas y otros colectivos de la provincia con estos premios medioambientales que ya superan las dos décadas de historia.

La Diputación de Huesca ha vuelto a reconocer a las mejores iniciativas medioambientales y los XXI Félix de Azara ya tienen nombres en sus diferentes categorías de premios, becas y ayudas a la edición. Ese valor medioambiental ha destacado en las que se han desarrollado desde el colegio montisonense Santo Domingo Savio, Cadis Huesca, la empresa Agropal y Elena Puértolas, de Diario del Altoaragón, en medios de comunicación. La fotografía premiada con el internacional 'David Gómez Samitier' la firma el zaragozano Alfonso Ferrer y los proyectos editoriales Carlos Tarazona y Javier Torres, a lo que hay que sumar dos proyectos de investigación de la Escuela Politécnica de Huesca centrados en el ámbito hortícola.

Los XIX Premios Félix de Azara han recaído en trece colectivos y personas porque "entendemos la conservación del entorno como un esfuerzo a realizar de manera conjunta por todos los agentes sociales", ha manifestado la responsable de Desarrollo de la DPH, Maribel de Pablo. El jurado ha seleccionado hoy los proyectos que, como ha explicado Maribel de Pablo, se han elegido entre medio centenar de propuestas donde "se ve que esta convocatoria evoluciona y además de naturaleza, la fauna, flora o paisaje, cada vez hay más trabajos centrados en el mundo rural y sus gentes". La dotación económica que se repartirá ronda los 35.000 euros y Maribel De Pablo también ha resaltado que "el patrimonio natural viene demostrando su capacidad para fijar población".

Así, el primer premio de Escolares se ha concedido al Santo Domingo Savio, de Monzón, por un amplio proceso de investigación que han llevado a cabo una treintena de jóvenes de Bachillerato que comenzaba por preguntas como esta: ¿Te has parado a pensar en que los problemas ambientales nos afectan en primera persona?. A partir de ahí han fomentado su conciencia más crítica, pero también su creatividad ante el hecho de poder dar a conocer sus trabajos al resto de la localidad.

También han sido premiados el CRA Baja Ribagorza y el IES Sierra de San Quílez, de Binéfar, el primero con un proyecto de formación del alumnado desde una edad temprana acerca de las especies que sobrevuelan a diario los cielos de la zona como el quebrantahuesos o el milano real, mientras que los literanos han elaborado un documental sobre el patrimonio geológico y ambiental de las comarcas orientales (La Litera y Cinca Medio).

Por su parte, en Empresas ha ido a parar a la oscense Agropal, porque su labor va más allá de lo industrial y llega a lo medioambiental y social, con transformaciones de mejora en el ámbito energético y colaborando en la educación medioambiental en el ámbito universitario, con federaciones de polígonos, en proyectos como el Camino de San Úrbez o con movimientos asociativos, como es el caso de Monegros con Nicaragua.

Siguiendo por categorías, en Entidades sin ánimo de lucro se premia el trabajo de Cadis Huesca al haber sido capaces de crear cada domingo en el Diario del Altoaragón la publicación Igual Dá, con un equipo de redacción formado por personas con discapacidad realizando un recorrido que comenzó con la figura de Félix de Azara y que les lleva a detenerse en todas las comarcas para desvelar curiosidades y también a las gentes allí viven.

En la XXI edición, se vuelve a reconocer la labor que realizan los medios de comunicación y sus profesionales, en este caso el primer premio recae en la periodista Elena Puértolas, de Diario del Altoaragón, por la sección semanal #Contraladespoblación, donde aborda desde hace un año el reto de la despoblación desde muchos puntos de vista y, en muchas ocasiones, aflora la relación de la necesidad de mantener vivos los pueblos para preservar el paisaje. También el accésit está centrado en este fenómeno demográfica y en dar voz a las personas que han sido testigos de la desaparición de sus pueblos. Se trata del reportaje emitido en Cope Alto Aragón, dirigida por María Añaños, donde también se analizan las causas de la mano de investigadores y distintas medidas e iniciativas.

En el caso del Premio internacional de Fotografía alcanza su edición número 13 desde que se creó como homenaje póstumo al forestal, divulgador y fotógrafo David Gómez Samitier y ha obtenido el primer premio el zaragozano Alfonso Ferrer, veterinario de profesión pero apasionado por aquello que "tenemos tan lejos y tan cerca". En esta ocasión fisiona la vida rural y la fauna en una imagen donde se ve entrar a una golondrina en una caseta de la Sierra de Alcubierre, en el corazón de los Monegros, para lo que ha utilizado la técnica conocida como ‘célula fotoeléctrica'. "Son aves que viven en nuestro entorno cercano, que son compañeras de cualquier día", como ha señalado al conocer que ha resultado premiada una fotografía que forma parte de un proyecto fotográfico en el que anda inmerso. Los accésits han recaído en los altoaragoneses Pedro Montaner y Joaquín Barrabés por otras dos instantáneas espectaculares que muestran a un Quebrantahuesos joven y a La otra Huesca, respectivamente.

La convocatoria se completa con las ayudas a la edición y becas a la investigación que están dotadas con cerca de 13.000 euros. Carlos Tarazona y Javier Cortés firman las propuestas editoriales premiadas donde el primero plantea un exhaustivo estudio de la política forestal aplicada por el Patrimonio del Estado en la provincia y que viene a explicar la causa directa del actual estado de despoblación con un número tan elevado de pueblos abandonados. La otra publicación constará de libro y cd para narrar la historia de Búbal, es una cantata que relata en parte en forma de cuento y también en forma de canciones el proceso de abandono del pueblo en los años setenta, ligado al proceso de construcción de un embalse, y su posterior recuperación.

Las becas de investigación son la Escuela Politécnica Superior del Campus de Huesca y ambas centradas en las variedades y zonas hortícolas. Una surgida del creciente interés por el manejo de los sistemas agrícolas con bajos insumos químicos para alcanzar producciones sostenibles desde un punto de vista energético y medioambiental, mientras que la otra conlleva la revalorización y la conservación in situ de estas variedades tradicionales para contribuir al mantenimiento de la diversidad agrícola local y más en concreto el bróquil, una hortaliza de invierno tradicional que gastronómicamente se considera un manjar por su peculiar sabor.

Con esto se cierra la nómina de proyectos elegidos por el Jurado compuesto por miembros de la Universidad, del IEA, de colectivos profesionales de la prensa o la imagen, representantes de los departamentos autonómicos de Educación y Medio Ambiente o de la Cámara de Comercio e Industria de la provincia. La DPH ya decidió hace unos meses conceder la máxima distinción a los estudios científicos sobre los efectos del cambio climático en las cuevas heladas, que se encuentran en claro riesgo de desaparición con la consiguiente pérdida de toda la memoria climática contenida en el hielo y anulando, al mismo tiempo, la capacidad de plantear cualquier estrategia de gestión. Los datos obtenidos después de una década de trabajo de un grupo de científicos del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) y la Universidad de Zaragoza forman parte de una novedosa investigación en un ámbito que la Ciencia apenas había analizado antes.

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Maribel de Pablo, sobre los Premios Félix de Azara
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