ReVisiones 2016

REVISIONES: ÁLBUMES, PROMESAS Y MEMORIAS

25 noviembre 2016 - 26 febrero 2017

 

Jim Campbell. Home Movies, 1040, 2008

Las artes visuales, y en especial la fotografía, han estado siempre ligadas al apunte de lo efímero, a la transformación del concepto de registro y su representación, a la captura de lo singular, lo fortuito, lo instantáneo en forma de archivo. Las fotografías solo guardan momentos, nosotros guardamos las fotografías para archivar esos momentos; no en vano la fotografía influye directamente en qué recordamos y cómo lo recordamos. Nuestras fotografías, nuestros archivos, son una estructura configurada para la protección contra el tiempo y su inevitable y necesaria corrupción. Su función principal es recuperar y redimir todo lo que sea posible antes de que sea demasiado tarde y anticiparse, inútilmente, a la futura interpretación del mismo. Inevitablemente el objeto, si es archivado, será interpretado. Conjuntamente con este proceso de interpretación se genera una desfragmentación y pérdida progresiva: nuestras imágenes del álbum, y lo que incluyen, no son más que promesas de memoria de una nostalgia pactada (en realidad mucho más intensa que la memoria) y, por lo tanto, de una duración imprecisa pero programada y caduca.

La exposición ReVisiones: álbumes, promesas y memorias, comisariada por Pedro Vicente, explora la importancia del archivo y su trascendencia en la creación de contenido y significado en el arte contemporáneo e incluye el trabajo de los artistas contemporáneos Christian Boltanski, Jim Campbell, Les Sardines (J. Alberto Andrés Lacasta y Nacho Rodríguez), Joachim Schmid, una instalación de Montserrat Soto realizada en colaboración con Gemma Colesanti y las fotografías de Munemasa Takahashi, así como parte del archivo Foto Ramblas.

Todos estos trabajos exploran cómo las tecnologías, prácticas y discursos del archivo tienen sus materialidades particulares, y cómo todas ellas interactúan connotando el significado de la obra, su representación y, por lo tanto, la interpretación última del espectador y la relación de este con el mundo contemporáneo. Los trabajos en esta exposición no son representaciones literales de la memoria, aluden y sugieren al pasado, alcanzando tanto a nuestro conjunto de emociones como a nuestra capacidad de conocimiento cognitivo, presentando aproximaciones muy dispares y multidisciplinares al concepto del archivo desde tecnologías y discursos que tienen como eje común la (in)materialidad del propio trabajo (archivo) artístico.

Los artistas presentes en ReVisiones: álbumes, promesas y memorias son arqueólogos de la memoria, nos ofrecen esa memoria bajo nuevas lecturas en las que el creador rescata, recupera, restaura, crea y finalmente la representa en forma de archivo. Este archivo, como apunta Okwui Enwezor, se convierte en un acto en donde el recuerdo y la regeneración ocurren, un lugar donde la sutura entre pasado y presente se localiza en la indeterminada zona entre acción e imagen, entre documento y monumento.

Las obras incluidas en ReVisiones: álbumes, promesas y memorias no tratan de interpretar cada archivo como valioso solo por sí mismo, no lo interpretan como un documento aislado del resto, sino que al relacionarlos con otros archivos y contextos generan un nuevo valor, significado y uso, convirtiéndolos en este proceso en monumentos. Estos trabajos parten del archivo como soporte de la memoria y sobre una memoria como soporte de sí misma, en donde esta confluencia de recuperación de datos genera una (re)lectura en un tiempo y espacio hallados que invitan a (re)valorar el concepto de (re)colección de lo (in)material del pasado y que desde la angustia de lo (i)rrecuperable al alivio del diálogo nos debe servir para (re)vivir el pasado, (re)conocer el presente, y (re)construir un futuro mejor.

Dentro de la sala de exposiciones existe un espacio dedicado a la documentación bibliográfica y videográfica sobre el uso y la importancia de las prácticas autobiográficas en el arte y el pensamiento contemporáneos. Este espacio dispone de una extensión online.

Con motivo de la exposición se ha diseñado un completo programa educativo que incluye visitas y talleres programadas para diversos públicos y se ha editado un catálogo que incluye, además de reproducciones de los trabajos expuestos, textos de Pedro Vicente, Hasan López, Arola Valls y Romina Resuche.

Además, la 5ª edición de ViSiONA incluye entre sus actividades el Ciclo audiovisual ReVisiones, el proyecto de recogida de imágenes Álbum de Huesca, que coordina la asociación En vez de nada, y un completo programa de formación que incluye un seminario realizado en colaboración con la UIMP, conferencias y talleres de escritura creativa y de conservación de archivos familiares.

 

 

 

Munemasa Takahashi

Munemasa Takahashi

Munemasa Takahashi
Lost & Found
2011
Instalación de 4020 fotografías en gelatina de plata sobre papel. Medidas variables.
Cortesía del artista

El viernes 11 de marzo de 2011 a las 14:46, hora local, ocurrió en Sendai, Japón, un terremoto de magnitud 8.9 en el que hubo más de 14.000 muertos y 15.000 personas desaparecidas. Inmediatamente después de la catástrofe nace el proyecto Salvage Memory Project con la intención de restaurar, digitalizar y restablecer a sus dueños las fotografías provenientes de álbumes familiares que se perdieron tras el tsunami. El ejército japonés, junto con más de un millar de voluntarios, trabajaron en la recuperación de más de 750.000 fotografías, de las cuales más de 400.000 pudieron ser devueltas a sus dueños.

El artista japonés Munemasa Takahashi se dio cuenta durante este proceso de restauración de que había muchísimas fotografías que era imposible recuperar, estaban demasiado dañadas para poder ser devueltas a sus dueños. De esas imágenes nace Lost & Found, un proyecto que consta de más de 4000 fotografías en las que las imágenes se han desvanecido, en las que apenas algunos objetos son reconocibles. Estas fotografías contienen imágenes vacías de figuras humanas, pero son fotografías llenas de historias familiares. Estas imágenes ofrecen una emoción visceral de la presencia de las personas y sus vidas en las fotografías desvanecidas, al mismo tiempo que la dedicación y humanidad de los voluntarios que las intentaron recuperar. Hoy en día tomamos miles de millones de fotografías cada día, pero Lost & Found nos recuerda que una simple fotografía puede tener un valor imposible de reemplazar, el de nuestra memoria, identidad, y lo más importante, nuestra historia y prueba de existencia. Estas fotografías nos hablan de muerte y catástrofe, pero también de la esencia de la vida, de la fotografía como promesa de memoria como una declaración de fe.