Sedes

Catedral de Jaca

Catedral de Jaca

Monumento capital del románico español. Está dedicada a San Pedro y es el resultado de todas las etapas constructivas que el tiempo ha ido desgranando mientras dejaba nuevos espacios edificados o nuevas aportaciones decorativas. Su construcción se inició a mediados del siglo XI, al nombrarse obispo de Jaca a Sancho II, para estar prácticamente concluida a finales del mismo. Arquitectónicamente, en el edificio destaca la cúpula nervada que se eleva sobre el centro del crucero y también llama la atención el triple ábside escalonado donde se conservan pinturas, obra de Fray Manuel Bayeu, fruto de una reforma realizada en el siglo XVIII. En cuanto al exterior, merece la pensa contemplar la decoración escultórica de los ábsides, donde se hallan dos capiteles que simbolizan, a través de dos representaciones bíblicas (Abraham e Isaac y Balaam y el ángel) el poder salvífico de Dios; se atribuyen estos capiteles al llamado "maestro de Jaca" y junto con los magníficos capiteles del claustro (actualmente diseminados por distintas dependencias catedralicias, entre ellas el propio pórtico sur y el museo) constituyen los mejores ejemplos de la escultura del románico jaqués.

Iglesia del Carmen. Jaca

Detalle Iglesia del Carmen

Construida a mediados del siglo XVII por la propia orden Carmelita y situada en la calle del Carmen que confluye a la calle mayor. La entrada a la iglesia es de estilo manierista de piedra labrada y tiene dos pisos. Su planta interior es en forma de cruz latina, con capillas a los costados del altar mayor y dos a cada lado de la nave principal. En el interior destaca el retablo mayor, de estilo barroco, en el que se describe la entrega del Santo Escapulario por la Virgen a Simón Stock, General de la Orden Carmelita.

Iglesia de Santa María. Santa Cruz de la Serós

Iglesia Santa Cruz de los Seros

La Iglesia de Santa María, actual iglesia parroquial, es un edificio del denominado románico internacional, conocido también como románico jaqués. Construida a mediados del siglo XI, fue monasterio de monjas benedictinas hasta que éstas se trasladaran a Jaca en el siglo XVI. Destaca de él su significación histórica ya que entre sus paredes se cobijaron las hijas del primer rey de Aragón, Ramiro I, y las mujeres de las más notables familias nobiliarias de los siglos XI y XII. La documentación que se ha conservado, en su mayor parte conservada en el Archivo Histórico Nacional de Madrid y en el monasterio de las Benedictinas de Jaca, así lo acredita. De entre todas las mujeres que allí vivieron sobresale la infanta Doña Sancha, hija de Ramiro I y hermana de Sancho Ramírez, el rey que creó en Jaca la primera capital aragonesa. Doña Sancha fue una personalidad primordial en aquella época. Firme partidaria de la renovación de las viejas estructuras de Aragón, su labor contribuyó a la modernización del reino y a la apertura hacia el resto de Europa, tierras con las que hasta entonces prácticamente no existían contactos Desde el punto de vista del arte, Santa María no es una más de las iglesias románicas altoaragonesas. Su tamaño es considerable en relación a la población para la que fue edificada. Sólo se explica por las circunstancias específicas que se reunieron en torno a este edificio: casi seguro contó con mecenazgo regio, albergue de infantas reales y de mujeres de la nobleza. Presenta además una torre de gran altura y rotundos volúmenes, tratándose sin duda del más destacado campanario dentro del románico aragonés.

Iglesia de Santiago. Jaca

Iglesia de Santiago. Capitel s. XII

En el 1088 esta iglesia fue reconstruida bajo influencia románica aprovechando la existencia de un templo anterior que prácticamente estaba en ruinas. La iglesia todavía contiene algunos recuerdos importantes del templo formado por la basílica, la torre del campanario y las partes de la bóveda románica. Conserva restos significativos del templo construido a finales del siglo XI y, buena prueba de ello, son las tres naves de su planta y la atípica torre-campanario que ha sido objeto de recientes reconstrucciones. En su interior se reparten numerosas imágenes del siglo XVIII. También destaca la capilla del Rosario que hace recordar el tiempo en que este templo pertenecía a los dominicos y que provocó que esta iglesia fuera conocida también como la iglesia de Santo Domingo.

Iglesia Parroquial de Santa Eulalia. Berdún

Iglesia Parroquial de Santa Eulalia. Berdún

La iglesia parroquial de Santa Eulalia, gótica del siglo XVI está compuesta por una nave con bóveda de crucería destacando sus puertas góticas así como el órgano de fachada barroca. En su interior destaca el retablo mayor, terminado en 1604, que presenta una estructura arquitectónica clasicista perfectamente organizada y unas esculturas deudoras de la expresividad, volumetría y movimiento contenido de la escultura romanista navarra, como sucede con el Crucificado dispuesto en el presbiterio, en el lado del Evangelio. Interesante también es la rica colección de retablos de los siglos XVII y XVIII conservada en la iglesia.

Iglesia de San Martín de Hecho

Iglesia de San Martín de Hecho

La actual iglesia de San Martín de Hecho se reedificó entre los años 1829 y 1833 después de los daños sufridos por el templo original durante la Guerra de la Independencia. Éste había sido levantado en los primeros años del siglo XVII sobre otro edificio anterior de origen románico.
La robusta y sólida estructura de la iglesia se divide en tres naves; la central más ancha y alta que las laterales, con una prolongación hacia los pies que alberga el coro. En el lado sur está adosada la torre campanario.
El interior destaca por su sobriedad. En la Guerra de la Independencia también se destruyeron los retablos primitivos y fueron sustituidos por otros procedentes del cercano convento de Mercedarios del Pilar, en Javierregay. Se trata de piezas de la primera mitad del siglo XVIII.
El retablo mayor fue ampliado en altura recientemente. Los otros dos que se encuentran en el crucero –dedicados a San Martín y a la Virgen de la Merced-, son excelentes trabajos de talla en relieve. Del convento de de Javierregay también se aprovecharon otras dos piezas que visten actualmente las naves laterales. Tienen un desarrollo más sencillo con un lienzo enmarcado por aletones de hojarasca. Están dedicados a San Raimundo de Peñafort y a San Pedro Nolasco.
Finalmente merece una mención especial la pila bautismal ubicada a los pies de la nave Sur. Es una abigarrada pieza clasicista que recibe influencias de la capilla del Pilar de Zaragoza. Presenta un cerramiento semiesférico con un medallón que reproduce en relieve el bautismo de Cristo.