Sala de Exposiciones de la Diputación de Huesca

Lucien Briet, fotógrafo

Lucien Briet, fotógrafo

 

EL ÚLTIMO EXPLORADOR

LUCIEN BRIET, FOTÓGRAFO

 

Organiza:  

Diputación Provincial de Huesca
Ayuntamiento de Lourdes
Consejo del Departamento de Altos Pirineos

Comisario: Enrique Carbó

 

 

Esta exposición es fruto del esfuerzo institucional realizado por la Diputación Provincial de Huesca, el Ayuntamiento de Lourdes y el Consejo del Departamento de Altos Pirineos para difundir el conjunto de la obra de Lucien Briet, depositada en su mayor parte en el Château Fort-Musée Pyrénéen de Lourdes.

Viajero, fotógrafo, erudito y escritor, el trabajo fotográfico de Lucien Briet (París, 1860; Charly-sur-Marne, 1921) es indisociable de sus textos, imprescindibles para comprender el ambiente de montaña durante el cambio del siglo XIX al XX y el conocimiento de los territorios sin explorar, como gran parte de los Pirineos aragoneses y de la sierra de Guara, de la que fue su más importante explorador.

Las lecturas de su infancia y su interés por todo tipo de ciencias —historia, geografía, geología, espeleología, hidrología, etnología o toponimia— formaron un espíritu libre e inquisitivo siempre deseoso de conocimiento y aventuras. Tras desertar del ejército, se exilió voluntariamente a Bruselas durante cuatro años, lugar en el que comenzó su carrera literaria. El posterior servicio militar en Argelia, como encargado de la organización de expediciones, y la generosa herencia recibida tras la muerte de su padre en 1887, marcará el inicio de sus expediciones fotográficas por ambas vertientes de los Pirineos.

 

     Lucien Briet. La couronne murale du Cirque d'Estaubé. 28 de julio de 1890

 

La selección de obra, que reúne más de 200 reproducciones fotográficas y varios álbumes de época con copias originales a la albúmina —además de planos, libros, grabados, cuadernos de viaje y diversa documentación manuscrita e impresa de sus exploraciones—, proporciona una idea de la vasta obra fotográfica de Lucien Briet, tanto de la realizada en Francia, en el valle de Gavarnie, como en España, en la vertiente sur de los Pirineos, conjugando en lo posible la geografía y los relatos de sus viajes y expediciones.

Para la realización de esta exposición, ha sido fundamental la digitalización, geolocalización  y catalogación las 1868 placas de vidrio del fondo fotográfico —entre las que se cuentan los 1639 negativos en formato 18 x 24 centímetros constitutivos del grueso de su obra— y la investigación de las imágenes a partir de sus escritos.

 

           Lucien Briet. Broto - La cascade de Sorrosal. 16 de agosto de 1905

 

La precisión de sus encuadres, la exactitud del punto de vista y la sobriedad compositiva de sus fotografías nos revelan la singular geografía de los paisajes inmortalizados por este fotógrafo —el más español de los pirineístas franceses— que, terminadas sus excursiones por el valle de Gavarnie, se consagró durante ocho años (1904-1911) casi exclusivamente a la exploración del Alto Aragón y cuya labor fue especialmente notable en los territorios del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

Del 29 de mayo al 2 de agosto de 2026
De martes a viernes, de 18.00 a 21.00; sábados, domingos y festivos de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas

Calendario de exposiciones

Huesca en Tránsito. Crónica sentimental de una década

Huesca en Tránsito. Crónica sentimental de una década

En los años 80 se produjeron profundas mutaciones en la sociedad española. Mientras la democracia terminaba de afianzarse tras el sobresalto del 23 de febrero, crecían el desencanto político y la indiferencia de buena parte de la ciudadanía.

Por otro lado, emergían nuevos movimientos sociales que encontraron en la incorporación de España a la OTAN un poderoso estímulo para la protesta y la organización. El antimilitarismo, el feminismo y el ecologismo, entre otros, comenzaron a ocupar un lugar más visible en la vida pública.

La mayoría de la población, y, sobre todo, los jóvenes, salió a unas calles que, por primera vez en mucho tiempo, no tenían dueño. Era el momento de celebrar la libertad, la diversión y la transgresión. Se multiplicaron los discobares, las verbenas, los carnavales, las fiestas populares y las zonas de marcha, que invadieron los cascos antiguos de las ciudades españolas. Los nuevos gobiernos municipales asumieron el modelo de la «movida madrileña» y trataron de instrumentalizar esa explosión espontánea de creatividad. La música rock y pop, junto con las distintas tribus urbanas que surgían a su alrededor, se convirtió en uno de los principales referentes identitarios de una generación decidida a romper con el pasado.

En Huesca comenzó a “arder el asfalto” en torno al año 83: se amplió el tubo y se abrió una infinidad de bares que alargaban la noche hasta el alba. En 1984 abrió sus puertas el bar Tránsito, que recogía la herencia de los primeros bares alternativos oscenses, como La Porteta, Zombis o Melindres. Al mismo tiempo, conectaba con las corrientes de la contracultura barcelonesa y con el espíritu de la ya moribunda movida madrileña. Además, complementaba la poderosa actividad musical de la Peña Alegría Laurentina y su emblemático Jai Alai, auténtica catedral del pop y el rock de los 80.

Sin estridencias, el Tránsito proclamó el triunfo de la tolerancia y la libertad en todos los ámbitos de la vida social. En torno a él se congregaron músicos, artistas plásticos, diseñadores, cronistas culturales, DJs y activistas de toda condición. Su intensa programación cultural incluía conciertos, exposiciones, murales, fiestas temáticas dedicadas a las nuevas corrientes musicales globales, la edición de un fanzine propio y otras actividades que lo convirtieron en uno de los principales focos de dinamización cultural de la ciudad. Su peripecia de solo seis años es el epítome de los vertiginosos cambios culturales que experimentó una pequeña provincia periférica durante los años ochenta.

Esta exposición quiere rendir homenaje a aquellos fulgurantes años de tránsito en la Huesca de los 80 y recuperar la memoria de los sueños, las ilusiones y la energía creativa que marcaron a toda una generación.

Comisarios: Alberto Gabarre / José Ignacio Callén / Jesús Bosque

 

Del 18 de septiembre al 15 de noviembre de 2026
De martes a viernes, de 18.00 a 21.00; sábados, domingos y festivos de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas